Entender lo que ocurre.
Cada persona llega a terapia por motivos diferentes. Hay quienes atraviesan un momento de cambio, una pérdida o una crisis personal. Otras personas conviven desde hace tiempo con una sensación de malestar, preocupaciones constantes, dificultades en sus relaciones o emociones que cuesta comprender.
Más allá del motivo concreto, el trabajo terapéutico parte de entender cómo estás viviendo esa experiencia y qué lugar ocupa en tu vida. No se trata únicamente de aliviar el malestar, sino de comprender qué lo está sosteniendo y encontrar formas más saludables de relacionarte contigo mismo y con lo que te ocurre.
Cómo será el proceso.
Empezaremos entendiendo qué está pasando y cómo está afectando a tu día a día. No es necesario tener respuestas claras ni saber explicar exactamente lo que te ocurre.
A partir de ahí, iremos dando sentido a lo que aparece, respetando tu ritmo y adaptando el proceso a tus necesidades, para que puedas afrontar ese momento con mayor claridad y recursos.
Hay algunas cosas que conviene saber.