Detrás de algunas conductas, puede haber emociones o necesidades que todavía no saben expresar de otra manera.
Durante la infancia, el malestar emocional no siempre aparece de forma evidente. En muchos casos, se manifiesta a través de la conducta, del cuerpo o de cambios en la manera de estar con los demás.
Por eso, el trabajo terapéutico no se centra únicamente en eliminar aquello que preocupa, sino en comprender qué puede estar intentando expresar el niño a través de eso que aparece.
A veces, determinadas conductas hablan de inseguridad, dificultad para gestionar emociones, cambios importantes, necesidad de atención emocional o situaciones que todavía no saben elaborar.
El espacio terapéutico busca adaptarse a su manera de sentir y relacionarse con el mundo, ofreciéndole un entorno seguro donde pueda expresarse desde el juego, las emociones, el vínculo y sus propios recursos.
Poco a poco, es posible ir entendiendo lo que ocurre y construir formas más ajustadas y seguras de acompañarlo tanto para el niño como para su entorno familiar.
Comenzaremos explorando qué está ocurriendo actualmente y cómo se está manifestando en los diferentes espacios de su día a día.
A partir de ahí, iremos observando qué puede haber detrás de determinadas conductas, emociones o dificultades, respetando siempre sus tiempos y la forma en la que cada niño puede ir sintiéndose cómodo dentro del proceso.
El acompañamiento también incluirá orientación a la familia, entendiendo que el trabajo terapéutico no sucede solo dentro de la sesión, sino también en la manera en que el niño se siente acompañado en su entorno.
• Los niños no siempre pueden expresar lo que sienten con palabras.
• La conducta muchas veces comunica aquello que no saben explicar.
• Cada niño tiene ritmos y necesidades emocionales diferentes.
• El juego y el vínculo también forman parte del proceso terapéutico.
• Acompañar no significa hacerlo perfecto, sino tratar de comprender lo que necesita.
• Pedir ayuda a tiempo también es una forma de cuidado.
A veces, pequeños cambios en su forma de estar pueden estar diciendo más de lo que parece.
Podemos acompañarte.